Casa de Bodas

Bodas con Buen Gusto (PARTE 4)

23/07/2016 Boda
Bodas con buen gusto parte 4

bodas con buen gusto 4

Fotografías

Novia, si en algo no deben ahorrar los futuros esposos es en las fotografías. Son el recuerdo que queda luego de la efervescencia de los preparativos del matrimonio.

Puntualidad. Las novias deben estar listas a la hora indicada por el fotógrafo para evitar cualquier preocupación antes de la ceremonia, pues esto se refleja en el rostro. Es muy importante seguir la pauta fotográfica. Los esponsales deben tener a mano elementos para fotografiar, como anillos de boda, de compromiso, la tarjeta de invitación, el bouquet y los zapatos. Ell maquillador y el estilista deben acompañar a la novia durante la sesión fotográfica para darle los últimos toques, justo antes de ir a la iglesia.

Luz natural. Son preferibles las bodas de día, en locaciones como jardines, casas coloniales, museos abiertos y la playa, donde abunda la luz natural que aporta suavidad y delicadeza a las tomas. Por el contrario, el flash tiende a endurecer los rasgos de las personas, por mucho que se quiera evitar.

Descanso previo. Es importante dormir muy bien la noche antes del matrimonio. De esta manera, la piel estará fresca, sin ojeras y ojos hinchados y los músculos faciales estarán relajados, por lo que las expresiones serán más suaves y naturales.

El fotodocumentalismo. Comenzó como una tendencia, pero en la actualidad es normal que los esponsales documenten fotográficamente cada invitado, momento y elementos del evento, todo de forma genuina. Es fundamental el buen tino del profesional para captar esos momentos y cuidar detalles.

La novia puede tener el paso a paso de su maquillaje, peinado y hasta en esos momentos cuando se mira frente al espejo con su vestido de novia.

Novia, recuerda siempre estudiar todas las tomas que te gustarían para tu boda, incluyendo las divertidas para coordinar con tu fotógrafo.

Wedding Planer

No es solo una persona con experiencia en proveedores, locaciones y presupuestos; es un asesor, un planificador de tiempos, un conciliador y, a la vez, un amigo.

Asertividad en los gastos. Implica el equilibrio en todos los detalles, incluyendo la gastronomía, la decoración y lo que se ofrecerá a los asistentes.

Sin duda un organizador de boda es sinónimo de  tranquilidad para la novia.

 

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